CARNAVAL, COMO LOS DE ANTES… VOLVIÓ A LAS CALLES DE SAN ROQUE

CARNAVAL, COMO LOS DE ANTES… VOLVIÓ A LAS CALLES DE SAN ROQUE

En los últimos días, San Roque volvió a ser escenario de una postal que parecía quedar en el recuerdo: el carnaval con agua, las corridas por las calles y la clásica “guerra” por zonas y esquinas. Una costumbre de otros tiempos que, de a poco, fue regresando de la mano de grupos de jóvenes que decidieron traer al presente una forma simple y popular de divertirse durante el verano.

En ese contexto, sanroquehoy.com dialogó con Hernán, referente de uno de los grupos más numerosos y conocidos, autodenominados “Los dueños del centro, quienes son señalados —con humor— como impulsores del regreso de estos desafíos.

Durante la charla, Hernán recordó que la idea nació de relatos familiares. “Escuchando a los adultos de la familia, que siempre contaban cómo en esta época del año era infaltable jugar al carnaval con agua, se me vinieron recuerdos de cuando era chico. Y me pareció algo divertido para volver a hacerlo con amigos, y así empezó”, explicó.

Según contó, el primer intento fue el año pasado. “En 2025 armé un grupito y empezamos entre conocidos del centro. Una vez terminó medio mal, con algunos enojados por demás, pero después se habló, se entendió que era para divertirnos y quedó todo ahí. No había rivalidad”, señaló. Este verano, en cambio, la convocatoria fue creciendo de manera espontánea. “La semana pasada arrancamos pocos, pero para el viernes ya se sumó más gente, y el domingo había personas en cada esquina, en todas partes. Incluso ayer lunes seguía sumándose mucha gente que al principio no participaba”, relató.

Uno de los puntos que más remarca Hernán es la diversión sana. “Nosotros jugamos con los que juegan, no le tiramos agua a la gente que no participa. Obviamente no todos piensan igual y a veces hay algunos que se pasan, algunos “rebeldes”, pero nuestra idea no es molestar”, aclaró. También reconoció que, en ocasiones, alguien puede terminar mojado sin querer: “Si pasa eso, pedimos disculpas. Es solo agua y son un par de días los que salimos a jugar”.

El fenómeno no solo convocó a jóvenes adolescentes. “Hay chicos muy chiquitos que nunca habían vivido esto y ahora andan divirtiéndose, y también gente grande que se copa. Eso está bueno”, destacó. “Además, hay vecinos que nos hacen el aguante, nos dejan entrar a los patios a refugiarnos o recargar agua”, contó entre risas. Incluso mencionó un costado inesperado: el movimiento económico. “Todos publican que venden chuspitas, y es verdad que, por mínimo que sea, es un ingreso de dinero para los que venden”.

Así, entre baldes, chuspitas, risas y complicidad barrial, San Roque volvió a revivir una tradición popular, que por unos días cambia la rutina y devuelve a las calles ese espíritu festivo tan propio del verano y del carnaval.

Pero definitivamente de todo esto surge un interrogante: ¿hasta cuándo seguirán siendo “Los Dueños del Centro?